CAJÓN FLAMENCO

CAJÓN FLAMENCO

Es uno de los pocos instrumentos musicales donde el artista se sienta sobre él y este transmite el ritmo al cuerpo del cajonero.
El percusionista se sienta sobre el instrumento y lo toca en su cara frontal con las manos, o dedos, según el tipo de sonido que quiere lograr. El cajón es quien lleva la base rítmica en un conjunto musical, y es usual en la música negra, que el tema se vea interrumpido para darle espacio al cajonero para que haga un “solo de cajón”.

Aunque sus formas y tamaños varían, sus medidas más usuales son las siguientes: Una base de 35 c.m. x 20 cm. de ancho, y una altura de 46 cm. El espesor de la madera es de 12 a 15 mm.

La cara anterior es más delgada, y en ella el percusionista toca con los dedos o con la palma ahuecada, logrando básicamente dos tipos de sonoridad: más grave hacia el centro de la tapa o más agudo en el borde superior de la misma.

Controversia con el Cajón
Hay muchos desconocedores del verdadero origen del Cajón Peruano y tratan de atribuirse como suyos algo que no les corresponde.

 

Esto es lo que el diario El Comercio publicó en una oportunidad:

“Si alguna vez aprecia un espectáculo

de flamenco en Europa notará que el Cajón

Peruano está tan arraigado entre sus seguidores

que muchos españoles le dirán que el

denominado ‘cajón flamenco’ nació en España.

Nada más falso. Fue Paco de Lucía quien

introdujo el cajón peruano en España tras

llevarse uno de estos instrumentos durante

una visita que hiciera al Perú en la década del 70”.